3 - 4 - 2022... Segunda Fecha

 La lluvia hizo su aparición. Fue la protagonista que nadie invitó. Todo se complicó.


El domingo comenzó todavía en casa. Antes de las 6am, empecé el viaje al circuito... con una parada intermedia. Nahuel, un antiguo compañero de colegio y ex piloto, se agregó al equipo, como auxiliar en pista. Una vez acompañado, emprendimos rumbo a Zárate, donde llegamos minutos antes de las ocho de la mañana.

La fecha proponía actividad en el cirtuito número 14; un dibujo muy veloz, de once curvas, con una chicana súper rápida antes de la recta más larga del circuito (la que termina en la curva de la tranquera). Era la segunda vez que Kart Plus utilizaba este trazado, después de la última fecha de la temporada anterior (2021). Por suerte, ya había girado en este mismo trazado en las pruebas de pretemporada.

Allí empezaron los trabajos de rutina; armar carrito, montar kart, ajustar tornillería... y la inscripción de rigor. Entre media hora y cuarenta minutos después de hacer fila, estaba dentro de la confitería del kartódromo, haciendo los trámites de rigor.

Ruedas, retiradas de la técnica y puestas en el kart. Calibrada y nafta cargada. A la hora del pesaje, estamos más de tres kilos por debajo del peso mínimo. Pusimos lastre y todo listo para salir a clasificar. 

Con las lecciones aprendidas de la primer fecha, me tomo dos vueltas para calentar las gomas (y también las manos). Primer vuelta cronometrada entonces, por demás lenta: P11. Segunda vuelta, intento por asegurar un tiempo "decente", pero sin tomar riesgos: P6. Al momento de dar la vuelta más arriesgada, hubo un trompo frente a mi en la segunda curva, lo que me obliga a frenar de emergencia y hacer trompo por mí mismo.

Parado al costado de la pista, el motor se detiene. Cuando intento ponerlo en marcha, el primer problema; la primer señal de alarma del día: se sale la correa de arranque. Es un pequeño percance, que hizo no poder tener un mejor registro de clasificación... pero no es de mayor preocupación. Excepto por el detalle siguiente: cuando fui a comprar el repuesto a la confitería, en la televisión estaban viendo la previa de una carrera en Concepción del Uruguay (Entre Ríos, no tan lejos de Zárate), donde estaba lloviendo como si no existiera el mañana.

Pronóstico: 10% de probabilidades de lluvia. Decisión importante: conservar los slciks puestos en el kart o preparar neumáticos de lluvia. Las contras: solo tenemos un juego de llantas, no podemos tener las dos opciones en simultáneo. Y tampoco había presupuesto disponible para adquirir un juego de gomas ancorizadas.

Con todos los trabajos hechos, salimos a la pregrilla de la serie. El cielo amenazaba, pero el asfalto estaba en un seco perfecto.

Pero cumplió la amenaza... a poco de tener la pista habilitada, empezó la llovizna. Que rápidamente se convirtió en lluvia intensa. El comisariato deportivo lo decretó: se sale con gomas de lluvia.

"A desarmar las cosas y a casa", pensamos con el team. Ya que si no largamos serie, no podíamos largar la final, por reglamento.

Sin embargo, empezamos a notar que la salida a pista se demoraba. Y con previa consulta a la directora de la prueba, especulamos tener tiempo a poder comprar las gomas y montarlas en las llantas que tenemos. Se corrió primero la serie de la promocional, lo que nos dio el tiempo necesario. Detalle a parte y agradecimiento enorme a Nahuel y a Adriana, que aportaron para poder comprar las gomas, ya que no tenía el suficiente efectivo. Literalmente, corriendo por la calle de boxes hasta el puesto de gomería, pudimos estar listos para largar la serie a escasos tres minutos de la salida a pista.

Vuelta previa de la serie, notaba cuán complicada estaba la pista y cuán fuera de punto teníamos el kart. Hasta tal punto no estábamos en condiciones de competir, que en la segunda curva luego de largar la tanda, terminé contra las gomas de protección. Saqué el kart a mano, y como pude llegué (con muchos ruidos a rotura) a la zona de la técnica, donde ingresé para hacer abandono de la serie. Mucho esfuerzo para no completar ni una sola vuelta.

Luego, revisando en el box vimos que el principal problema radicaba en una punta de eje floja. Aparentemente fue ese elemento el que no me permitía doblar el kart. Hecho el ajuste, también decidimos cambiar el set-up para tener el #16 acorde a una situación de pista húmeda. Trabajos de diez minutos y a esperar hasta la hora de salir a pista nuevamente.

Y tal cual la lluvia apareció, se fue. Mientras se llevaba a cabo la carrera de la Master "B", veíamos con preocupación cómo la pista se iba secando. Y esperablemente, cuando estabamos en la pregrilla, el comisariato anunció que podíamos largar con gomas slick, si quisiéramos. Y queríamos. Pero no había tiempo de hacer un nuevo cambio. Por lo que salimos con gomas de lluvia, como varios otros pilotos.

Larga fue la fila india para salir a pista, hasta que pude dejar los boxes. De inmediato, se sintieron los cambios hechos al set-up. También el ajuste de la punta de eje hizo efecto, los ruidos se acabaron. Dos vueltas previas hubo y largamos desde el 13er y último puesto.

Por izquierda, por derecha... por adentro y por afuera. El cambio fue tan rotundo, que en las vueltas iniciales, la carrera parecía de video juegos. Tan solo en la primer vuelta, había superado a seis rivales. Para el final de la segunda vuelta, ya estaba quinto. Las gomas de lluvia se sentían con menos grip que las slick, pero igual ofrecían un control total del kart. Adelanto también a mi compañero Copotelli, a raíz de un trompo que sufrió... y yendo a la curva de la tranquera de la tercer vuelta, estoy cuarto y pegado al tercero, mi amigo Matías.

Mati Corona es uno de mis compañeros de equipo. Y además de ser un buen pibe, es un gran piloto. De hecho, me ayudó bastante en el desarrollo del kart, porque él tiene uno parecido. Ambos también empezamos esta aventura de Kart Plus juntos, es nuestra primer temporada.

Y el desastre... el último de los problemas. Matías intenta ir por el segundo lugar, quien iba segundo cierra la marcha, Mati vuelve a abrirse y frena antes de la referencia para evitar el contacto... contacto que se da conmigo, que ya había elegido la línea externa para la curva y no pude frenar a tiempo viendo la maniobra de delante mio. Toque y gomas enganchadas. Los dos al trompo, mirando al otro lado de la pista. Último y anteúltimo.


No sé cuánto tiempo estuve mirando en sentido inverso, pero sentí que fueron años. Cuando pasó el último pude dar el giro y volver a la marcha habitual de la carrera. Pero había perdido todas las chances de ser protagonista. 

Sin embargo, el andar del kart era fantástico... recuperamos uno, dos, varios lugares. Siempre detrás de Mati, que formamos una especie de tandem, que alcanzábamos a un rival y lo superábamos casi sin dificultad. Sentía que iba más rápido yo; pero no quería arriesgar otra maniobra que pudiera terminar en un nuevo incidente. 

Así seguimos buena parte de la carrera, hasta que yo empiezo a tener una merma de rendimiento, y empiezo a perder distancia con Mati, pero conservaba mi octavo lugar. Agunas vueltas estuve sufriendo para mantener el rumbo y decidí aflojar el ritmo, entendiendo que era probable tuviera problemas con el sobrecalentamiento de las gomas de lluvia... también empecé a transitar por todos los charcos que encontraba.

Empezó entonces una leve llovizna, que a mí me cayó como anillo al dedo. De repente, el rito del kart se recuperó y en un puñado de vueltas, pude recuperar casi todo el tiempo perdido hasta Mati, que seguía séptimo, ostigando a Seba Della Corte, quien iba sexto.

Última vuelta y todo parecía estaba. Desde mi posición podía ver a los primeros de la fila... desde la recta del fondo veo cómo Fabián Ruiz cruza primero por la cuadriculada. Empiezo a recorrer con la vista a los próximos a cruzar y cuando veo a Seba y Mati, estan los dos haciendo trompo en la tranquera ¿Qué pasó? ¡No sé! Pero con los dos en pleno trompo, puedo pasar y capturo el sexto lugar.

Conclusiones... visto el rendimiento del kart en la final, un sexto lugar tiene gusto a poco. Nos quedamos con el récord de vuelta, marcado en la vuelta 17, sobre el final de la prueba. Había potencial para ir a buscar la punta y estar sin problemas en el podio. Pero, recordando el momento que dijimos "nos vamos a casa" antes de largar la serie, más el momento que golpeamos las gomas de protección, un sexto puesto no está tan mal. Al final, remontamos siete lugares durante la carrera. Además, el rendimiento demostró el potencial que tenemos, tanto mecánico como de conducción. Empezamos la temporada pensando en "hacer escuela", aprender y mejorar. Dos fechas después, estamos cuartos en el campeonato, con un podio incluido. Hay progreso, hay rendimiento. Podemos estar peleando adelante con regularidad.

Y como siempre. Agradecer enormemente a Cloud(x), que hace que este sueño sea posible. También a quienes apoyan desde otros aspectos. A Nahuel, que me acompañó y trabajó sin descanso, al DPR Team, a mi familia, a mi novia Florencia. A seguir trabajando que queda mucho recorrido!


Comentarios

Entradas populares de este blog

La Categoría - Kart Plus

5 - 6 - 22 Cuarta fecha... Los golpes